Museo Thyssen

  • Educathyssen: Área de Investigación y Extensión Educativa del Museo Thyssen-Bornemisza.

http://www.educathyssen.org/

  • Técnicas artísticas: En el portal educathyssen también puedes encontrar varios vídeos explicativos de diferentes técnicas artísticas.

http://www.educathyssen.org/recursos_educativos_0

  • Ubicado en el Paseo del Arte, su colección permanente traza la historia de la pintura europea desde la Edad Media hasta finales del siglo XX.

http://www.museothyssen.org/thyssen/home

Dada la variedad y riqueza de sus fondos, con más de 1.000 obras de arte, te recomendamos comenzar la visita por la parte de la colección que más te interese. Los primitivos italianos, el Renacimiento alemán, la pintura americana del XIX, el Impresionismo, el Expresionismo alemán y el Constructivismo Ruso son las escuelas y los movimientos más ampliamente representados en el museo.

Escultura en el Thyssen

La colección

La colección del Museo Thyssen-Bornemisza tiene sus puntos fuertes en aquello de lo que carecen los otros museos españoles. La pintura del Trecento (siglo XIV en Italia) con la obra de Duccio de Buoninsegna, Cristo y la samaritana o la escuela primitiva flamenca con el Díptico de la Anunciación, una grisalla (pintura que finge ser escultura) de Jan Van Eyck, son las piezas clave de la colección de arte tardomedieval. El museo cuenta además con una exquisita selección de retratos del siglo XV, entre los que destacan el de Giovanna Tornabuoni realizado por Ghirlandaio y el de Un caballero desconocido, obra de Carpaccio. A continuación Durero, Caravaggio, Rubens, Frans Hals o Canaletto nos ayudan a comprender los derroteros por los que el arte transcurre entre el siglo XVI y XVIII.

El paisaje y la pintura de género, temas especialmente frecuentes de la escuela holandesa del siglo XVII y de la norteamericana del siglo XIX, pueden estudiarse muy bien en las salas del museo. Esta misma preocupación la manifiestan igualmente los pintores románticos como Friedrich o Constable, los impresionistas como Monet y Degas y los postimpresionista como Gauguin y Van Gogh, todos presentes en la colección del museo.

Las últimas salas son un muestrario  muy completo de las vanguardias del siglo XX: fauvismo, expresionismo, surrealismo, abstracción y Pop Art. Arlequín con espejo de Picasso, Pintura con tres manchas n.196 de Kandisnky, Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes del despertar de Dalí, El gallo de Chagall, Habitación de hotel de Hopper y Mujer en el baño de Lichtenstein son algunos de los obras más destacadas del siglo pasado.

El barón Heinrich

Cedida primero en préstamo por un periodo de nueve años y medio y adquirida en 1993 por el Estado Español, la colección del museo es fruto del afán coleccionista del ya fallecido barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza y de su padre, el barón Heinrich.

El barón Heinrich inició la colección en los años 20 y consiguió reunir alrededor de 525 cuadros. A su muerte, en 1947, las obras se dispersaron entre sus herederos, y su hijo, el barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza, se dedicó a reunirla de nuevo comprando las obras a sus parientes.

Villa Favorita -comprada por su padre para albergar la colección en la localidad suiza de Lugano- se quedó pequeña y el barón decidió buscar una nueva ubicación para sus obras. La proximidad del Museo del Prado y la calidad del edificio que le ofreció el Estado español, llevó al barón a traer la colección al Palacio de Villahermosa de Madrid, un edificio de finales del XVIII rehabilitado por Rafael Moneo.

Fachada interior del museo

La Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Tras la cesión de la colección al Reino de España, los barones prosiguieron adquiriendo obras de arte, primero conjuntamente y después la baronesa en solitario, numerosas obras de arte que ahora se muestran en 16 nuevas salas dedicadas a la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.

La colección de la baronesa está marcada en su recorrido por un fuerte acento en el paisaje: vedutismo, pintura del siglo XIX, escuela norteamericana, hasta llegar al núcleo más significativo con el conjunto de obras impresionistas y pos-impresionistas. Cierra el panorama histórico una importante muestra de las primeras vanguardias del siglo XX, con especial relevancia del fauvismo y el expresionismo alemán.

El museo cuenta también en su última planta con una terraza-mirador con espléndidas vistas sobre la ciudad de Madrid. Un espacio privilegiado que acoge en los meses de verano un restaurante para las famosas Noches del Museo, coincidiendo con la prolongación del horario de apertura al público hasta la medianoche en los meses de julio y agosto.

Asimismo, en uno de los extremos del vestíbulo se encuentra la tienda-librería, que gracias a su mayor espacio y mejor situación permite una cómoda exposición de los objetos, visibles desde el exterior.

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